coronas de Adviento

Publicado: diciembre 1, 2010 en Periodico Divulgalo.tv

La Corona de Adviento tiene su origenen Alemania, en una tradición que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

  • La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también del amor de los creyentes a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.
  • Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida, ejes fundamentales de la fe cristiana.
  • Las cuatro velas: Pretenden hacer reflexionar sobre la oscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Según la fe cristiana, después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas de la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que se encienden, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo al mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia. Las manzanas rojas que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador.
  • El listón rojo: representa el amor a Dios.

DATOS HISTORICOS

Parece ser que desde fines del siglo IV y durante el siglo V, cuando las fiestas de Navidad y Epifanía iban cobrando una importancia cada vez mayor, en las iglesias de Hispania y de las Galias particularmente, se empezaba a sentir el deseo de consagrar unos días a la preparación de esas celebraciones.Dejando de lado un texto ambiguo atribuido a San Hilario de Poitiers, la primera mención de la puesta en práctica de ese deseo la encontramos en el canon 4 del Concilio de Zaragoza del año 380: “Durante veintiún días, a partir de las XVI calendas de enero (17 de diciembre), no está permitido a nadie ausentarse de la iglesia, sino que debe acudir a ella cotidianamente” (H. Bruns, Canones Apostolorum et Conciliorum II, Berlín, 1893, 13-14). La frecuencia al culto durante los días que corresponden, en parte, a nuestro tiempo de adviento actual, se prescribe, pues, de una forma imprecisa.

Más tarde, los concilios de Tours (año 563) y de Macon (año 581) nos hablarán, ya concretamente, de unas observancias existentes “desde antiguo” para antes de Navidad. En efecto, casi a un siglo de distancia, San Gregorio de Tours (fallecido en el año 490) nos da testimonio de las mismas con una simple referencia.  Leemos en el canon 17 del Concilio de Tours que los monjes “deben ayunar durante el mes de diciembre, hasta Navidad, todos los días”.

El canon 9 del Concilio de Macon ordena a los clérigos, y probablemente también a todos los fieles, que “ayunen tres días por semana: el lunes, el miércoles y el viernes, desde San Martín hasta Navidad, y que celebren en esos días el Oficio Divino como se hace en Cuaresma” (Mansi, IX, 796 y 933).  Aunque la interpretación histórica de estos textos es difícil, parece según ellos que en sus orígenes el tiempo de adviento se introdujo tomando un carácter penitencial, ascético, con una participación más asidua al culto.

Sin embargo, las primeras noticias  a cerca de la celebración del tiempo litúrgico del Adviento, se encuentran a mediados del siglo VI, en la iglesia de Roma.

Según parece, este Adviento romano comprendía al principio seis semanas, aunque muy pronto -durante el pontificado de Gregorio Magno (590-604)-  se redujo a las cuatro actuales.

El significado teológico original del Adviento se ha prestado a distintas interpretaciones. Algunos autores consideran que, bajo el influjo de la predicación de Pedro Crisólogo (siglo V), la liturgia de Adviento preparaba para la celebración litúrgica anual del nacimiento de Cristo y sólo más tarde –a partir de la consideración de consumación perfecta en su segunda venida- su significado se desdoblaría hasta incluir también la espera gozosa de la Parusía del Señor.

No faltan, sin embargo, partidarios de la tesis contraria: el Adviento habría comenzado como un tiempo dirigido hacia la Parusía, esto es, el día en que el Redentor coronará definitivamente su obra. En cualquier caso, la superposición ha llegado a ser tan íntima que resulta difícil atribuir uno u otro aspecto a las lecturas escriturísticas o a los textos eucológicos de este tiempo litúrgico.

El Calendario Romano actualmente en vigor conserva la doble dimensión teológica que constituye al Adviento en un tiempo de esperanza gozosa: “el tiempo de Adviento tiene una doble índole: es el tiempo de preparación para las solemnidades de Navidad, en las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres, y es a la vez el tiempo en el que por este recuerdo se dirigen las mentes hacia la expectación de la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos. Por estas dos razones el Adviento se nos manifiesta como tiempo de una expectación piadosa y alegre” (Calendario Romano, Normas universales sobre el año litúrgico y sobre el calendario, 39).

 

Como se hace una Corona de Adviento???

necesitamos los siguientes elementos:

1 base para corona de adviento
1 Guirnalda de pino
4 velas rojas
4 piezas de cinta de Navidad alambrada plateada de 40 cm de largo por 6 sm de ancho
4 bolas plateadas medianas
12 bolas rojas pequeñas
8 piñas
1 Cabello de ángel

Ahora que ya sabes cuales con las cosas que necesitas para hacer tu Corona de Adviento, nos disponemos poner manos a la obra, para empezar a crearla, solo deberás seguir los siguientes pasos:

1 Forrar la base con la guirnalda de pino cuidando de estirar bien las ramas para que se vea un frondoso follaje.

2 Colocar las cuatro velas de frente, una en frente a la otra en forma de cruz. Sujétalas con el follaje.

3 Con la cinta de Navidad alambrada haga un moño de cuatro lazos.

4 Colocar los moños al medio del espacio que hay entre vela y vela.

5 En la base de cada vela situar un ramo de tres bolas rojas con dos piñas de cada lado.

6 Esparcir cabello de ángel sobre la guirnalda de pino para dar mayor luminosidad a la corona.

Pasos hacer corona de adviento

 


necesitamos los siguientes elementos:

1 base para corona de adviento
1 Guirnalda de pino
4 velas rojas
4 piezas de cinta de Navidad alambrada plateada de 40 cm de largo por 6 sm de ancho
4 bolas plateadas medianas
12 bolas rojas pequeñas
8 piñas
1 Cabello de ángel

Ahora que ya sabes cuales con las cosas que necesitas para hacer tu Corona de Adviento, nos disponemos poner manos a la obra, para empezar a crearla, solo deberás seguir los siguientes pasos:

1 Forrar la base con la guirnalda de pino cuidando de estirar bien las ramas para que se vea un frondoso follaje.

2 Colocar las cuatro velas de frente, una en frente a la otra en forma de cruz. Sujétalas con el follaje.

3 Con la cinta de Navidad alambrada haga un moño de cuatro lazos.

4 Colocar los moños al medio del espacio que hay entre vela y vela.

5 En la base de cada vela situar un ramo de tres bolas rojas con dos piñas de cada lado.

6 Esparcir cabello de ángel sobre la guirnalda de pino para dar mayor luminosidad a la corona.

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