Los Secretos de Juan Bautista Parte II

Publicado: diciembre 13, 2010 en Conferencias, Periodico Divulgalo.tv

El linaje de Juan el Bautista

¿De quién fue hijo Juan el Bautista?
De Aarón, el sumo sacerdote.

Para entender el linaje de Juan el Bautista, debemos leer el Antiguo Testamento, 1 Crónicas 24:1-19.

“También los hijos de Aarón fueron distribuidos en grupos. Los hijos de Aarón: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. Mas como Nadab y Abiú murieron antes que su padre, y no tuvieron hijos, Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio. Y David, con Sadoc de los hijos de Eleazar, y Ahimélec de los hijos de Itamar, los repartió por sus turnos en el ministerio. Y de los hijos de Eleazar había más varones principales que de los hijos de Itamar; y los repartieron así: De los hijos de Eleazar, dieciséis cabezas de casas paternas; y de los hijos de Itamar, por sus casas paternas, ocho. Los repartieron, pues, por suerte los unos con los otros; porque de los hijos de Eleazar y de los hijos de Itamar hubo príncipes del santuario, y príncipes de la casa de Dios. Y el escriba Semaías, hijo de Natanael, de los levitas, escribió sus nombres en presencia del rey y de los príncipes y delante de Sadoc el sacerdote, de Ahimélec hijo de Abiatar y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y levitas, designando por suerte una casa paterna para Eleazar, y otra para Itamar. La primera suerte tocó a Joyarib, la segunda a Jedaías, la tercera a Harim, la cuarta a Seorim, la quinta a Malquiyías, la sexta a Mijamín, la séptima a Cos, la octava a Abías, la novena a Jesúa, la décima a Secanías, la undécima a Elyasib, la duodécima a Jaquim, la decimatercera a Hupá, la decimacuarta a Jesebeab, la decimaquinta a Bilgá, la decimasexta a Imer, la decimaséptima a Hezir, la decimaoctava a Apisés, la decimanovena a Petaías, la vegésima a Jehezquel, la vigesimaprimera a Jaquín, la vigesimasegunda a Gamul, la vigesimatercera a Delaía, la vigesimacuarta a Maazías. Éstos fueron distribuidos para su ministerio, para que entrasen en la casa de Jehová, según les fue ordenado por Aarón su padre, de la manera que le había mandado Jehová el Dios de Israel.”

Vamos a leer verso 10 de nuevo. “la séptima a Cos; la octava a Abías.” Aquí, lo que David hizo fue para asignar más a cada uno de los hijos de Aarón, entonces el sacrificio fue ofrecido en el turno. (Como todos ustedes saben, Aarón fue el hermano mayor de Moisés. Dios ordenó a Moisés como Su agente, y a Aarón como el alto sacerdote del Tabernáculo Santo ante el pueblo de Israel.)

Todos los otros Levitas fueron puestos debajo de los sacerdotes y Aarón y sus hijos se encargaron de todos los sacrificios ante Dios. Antes de que David asignaron mas, los sacerdotes, los descendientes de Aarón, tuvieron que guiar a muchos y esto había causado mucha confusión.

Entonces David arregló el sistema para poner en orden cada división. Había 24 turnos en el orden originado por los nietos de Aarón, y el octavo es Abías. Y se dice, “cierto sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías.” Entonces Zacarías fue un sacerdote del turno de Abías, y ambos fueron descendientes de Aarón y el sumo sacerdote.

Este fue Zacarías, un sacerdote del turno de Abías, quien fue el padre de Juan el Bautista. Sabemos por la Biblia que ellos se casaba entre sus familias.

Como usted sabe, Jacob se casó con una hija de su tio materno. Y esta explicación del linaje tiene profunda importancia. Se dice, “cierto sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías.”

Entonces él fue definitivamente un descendiente de Aarón. ¿Quién? Zacarías, el padre de Juan el Bautista. Este es un factor importante al explicar la redención de Jesús, y el ministerio de Juan el Bautista, y el pasar de los pecados del mundo a Jesús.

Sólo los hijos de Aarón podían ministrar como sacerdotes

¿Quién podía ministrar como
el sumo sacerdote en el tiempo
del Antiguo Testamento?
Aarón y sus descendientes

 

¿Entonces dónde se especificó en la Biblia que los hijos de Aarón podían ministrar como sacerdotes? Vamos a verlo.

En Números 20:22-29, “Y partiendo de Cadés los hijos de Israel, toda aquella congregación vinieron al monte de Hor. Y Jehová habló a Moisés y a Aarón en el monte de Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo: Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla. Toma a Aarón y a Eleazar su hijo, y hazlos subir al monte de Hor, y desnuda a Aarón de sus vestiduras, y viste con ellas a Eleazar su hijo; porque Aarón será reunido a su pueblo, y allí morirá. Y Moisés hizo como Jehová le mandó; y subieron al monte de Hor a la vista de toda la congregación. Y Moisés desnudó a Aarón de sus vestiduras, y se las vistió a Eleazar su hijo; y Aarón murió allí en la cumbre del monte, y Moisés y Eleazar descendieron del monte. Y viendo toda la congregación que Aarón había muerto, le hicieron duelo por treinta días todas las familias de Israel.”

En Exodo, se registra la ley de Dios, diciendo que los hijos del sumo sacerdote debian asumir el sumo sacerdocio, como sus padres lo hicieron cuando ellos llegaran a la edad.

En Éxodo, 28:1-5, “Haras llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón. Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura. Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote. Las vestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas para Aarón tu hermano, y para sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Tomarán oro, púrpura violeta y carmesí y lino.”

Dios claramente asignó a Aarón, el hermano de Moisés, para el sacerdocio. El sacerdocio no fue abierto a otras personas. Entonces Dios ordenó a Moisés consagrar a Aarón como el sumo sacerdote, y confeccionarle ornamento adecuado según lo definido por Él. No debemos olvidarnos de las palabras de Dios.

También en Éxodo 29:1-9, “Esto es lo que les harás para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada, y dos carneros sin defecto; y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untados con aceite; los harás de flor de harina de trigo. Y los pondrás en un canastillo, y en el canastillo los ofrecerás, con el becerro y los dos carneros. Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión y los lavarás con agua. Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod; y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa. Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás. Y harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás la túnicas. Les ceñirás el cinto a Aarón y a sus hijos, y les atarás las tiaras, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos.”

Dios especificó que sólo Aarón y sus hijos fueran consagrados para ministrar el sacerdocio perpetuamente. Cuando El dijo específicamente,‘El sacerdocio les pertenecerá perpetuamente’, esto es verdad aun después de que Jesús vino a este mundo.

Por eso Lucas explica más detalladamente que Zacarías fue un descendiente de Aarón el sumo sacerdote. Cuando Zacarías estaba sirviendo como sacerdote ante Dios en el templo del Señor, un ángel apareció y le dijo que su oración fue escuchada; que su esposa Isabel daría la luz a su hijo.

Zacarías no podía creer esto y dijo, “Mi esposa es avanzada de edad, ¿cómo podría dar la luz a un hijo?” Debido a su duda, Dios le hizo mudo durante algún tiempo para mostrarle que Sus palabras fueron verdaderas.

Al fin, su esposa se embarazó y algun tiempo después, María, una virgen, también se embarazó. Ambos incidentes fueron las obras preparatorios de Dios para nuestra salvación. A fin de salvar al ser humano corrupto, El tuvo que enviar a Su siervo Juan y hacer a Su único Hijo nacer en este mundo.

Entonces Él hizo que Su Hijo fuera bautizado por Juan a fin de pasarle todos los pecados del mundo para que los que confíen en Él pudieran ser salvados.

¡La providencia especial de Dios!

¿A quién preparó Dios antes de Jesús
para el trabajo de la redención?
A Juan el Bautista

 

Él fue el Salvador del ser humano, Jesucristo, quien nació del cuerpo de la virgen María. María estaba comprometida con José que fue un descendiente de Judá. Jesús tuvo que nacer a través de los descendientes de Judá para cumplir el Pacto de Dios como Juan el Bautista tuvo que nacer en la casa del sumo sacerdote Aarón.

Dios preparó aquellos dos para nacer en este mundo, Juan antes de Jesús. Juan nació para que él pudiera bautizar a Jesús y pasarle todos los pecados del mundo. Un descendiente del sumo sacerdote tuvo que ofrecer el sacrificio de expiación a fin de cumplir el Pacto de Dios hecho en el Antiguo y Nuevo testamentos; para que el evangelio de redención de Jesús se cumpliera correctamente.

En Éxodo, Dios dio a Israel Su Ley y Pacto; la ley de Dios y la ley para gobernar el ministerio del sacrificio en el tabernáculo, hasta los ornamentos de los sacerdotes, detalles de sacrificios y la sucesión del sacerdocio a los hijos de sacerdotes. Dios destinó a Aarón y sus descendientes al sumo sacerdocio perpetuamente.

Entonces todos los descendientes de Aarón podían ofrecer sacrificios y los sumos sacerdotes debieron ser sólo los descendientes de Aarón. ¿Puede usted entenderlo?

Pero entre muchos descendientes de Aarón, Dios escogió a un sacerdote llamado Zacarías y su esposa Isabel. Él dijo, “Yo envío mi mensajero delante de tu faz.” Cuando Dios le dijo a Zacarías que El haría que Isabel diera luz a un hijo, y que Él lo llamaría Juan, él estaba tan sorprendido que se quedó mudo hasta que su hijo nació.

Y de hecho, un hijo nació en su casa. Cuando llegó el tiempo de ponerle nombre a este hijo de acuerdo con la costumbre de Israel, el hijo sería nombrado como su padre.

“Se le cumplió a Elisabet el tiempo de dar a luz, y dio a luz un hijo. Oyeron sus vecinos y sus parientes que el Señor había mostrado gran misericordia hacia ella, y se regocijaban juntamente con ella. Sucedió que al octavo día vinieron a circuncidar al niño y le iban a llamar Zacarías, según el nombre de su padre, pero su madre, tomando la palabra, dijo : No, sino que se ha de llamar Juan. Y le dijeron : No hay nadie de tu parentela que se llame así. Y le preguntaban por señas a su padre cómo desearía que se le llamase. Entonces él pidió una tablilla y escribió lo siguiente : Juan es su nombre. Y todos se asombraron. Al instante le fue abierta la boca y desatada la lengua, y comenzó a hablar bendiciendo a Dios. Y vino temor sobre todos los que vivían en derredor suyo; y en toda la zona montañosa de Judea se comentaban todas estas cosas. Y todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: ¿Qué, pues, va a ser este niño?’ Porque ciertamente la mano del Señor estaba con él.” (Lucas 1:57-66)

Zacarías estaba mudo en aquel entonces. Cuando llegó el tiempo de decidir el nombre de su niño, los parientes propusieron que el niño debiera ser llamado Zacarías. Pero su madre insistió que su nombre debería ser Juan. Entonces los parientes dijeron que no había nadie con ese nombre en la familia y el niño debiera ser llamado como su padre.

Cuando Isabel continuó insistiendo en ese nombre, los parientes fueron a Zacarías y le preguntaron cuál debiera ser el nombre de su hijo. Zacarías, como no podía hablar todavía, pidió una tabilla y escribió ‘Juan’. Todos los parientes se llevaron una sorpresa con la decisión del nombre.

Pero después de nombrarlo, la boca de Zacarías se abrió de inmediato. El alabo a Dios y él fue lleno del Espíritu Santo y profetizó.

Lucas habla del nacimiento de Juan el Bautista en la casa de Zacarías. “Había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías.” En la providencia de Dios, Juan el Bautista, el representante del ser humano nació de Zacarías, un descendiente de Aarón.

Y a través de Juan el Bautista y Jesucristo, Dios había cumplido la salvación del ser humano. Somos salvados de todos nuestros pecados por confiar en el trabajo de redención realizada mediante Juan y Jesucristo.

El Bautismo de Jesús

¿Por qué Jesús fue bautizado por Juan?
Para quitar todos los pecados del mundo

 

Juan el Bautista testificó que Jesús fue el Hijo de Dios y El quitó todos los pecados. El fue Juan el Bautista, el siervo de Dios que testificó nuestra salvación. Esto no significa que Dios mismo no dice que El no es nuestro Salvador. Dios trabaja a través de Sus siervos en la iglesia, y a través de las bocas de todas las personas que han sido salvadas.

Dios dice, “Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra de nuestro Dios permanece para siempre. Decidle a voces que su tiempo de servicio duro es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que ha recibido de la mano de Jehová el doble por todo sus pecados.” (Isaías 40:2,8)

“Tú ya no eres pecador. He expiado todos tus pecados y la guerra ha terminado.” La voz del evangelio de redención continua hablándonos. Esto es lo que es llamado como la preparación del evangelio.

Cuando entendemos las obras de Juan el Bautista, cuando entendemos realmente que todos los pecados del mundo fueron pasados a Jesús a través de Juan el Bautista, todos podemos ser libres de nuestros pecados.

Los cuatro Evangelios nos hablan de Juan el Bautista, y el último profeta del Antiguo Testamento también testificó a Juan el Bautista, el siervo de Dios. Y el Nuevo Testamento empieza con el nacimiendo de Juan el Bautisa y el paso de los pecados a través de él.

¿Entonces por qué le llamamos Juan el Bautista? Esto se debe a que él bautizó a Jesús. ¿Qué significa el bautismo? Esto significa ‘pasar a ser enterrado, ser limpiado’-lo mismo que ‘poner las manos’ en el Antiguo Testamento.

En el Antiguo Testamento, cuando un hombre cometía pecado, él pasaba sus pecados a la cabeza del sacrificio, el sacrificio sin defecto, por poner las manos en el sacrificio, y el sacrificio murió con esos pecados. ‘poner las manos’ y ‘bautismo’ son la misma cosa pero con nombres diferentes.

¿Entonces cuál fue el significado del bautismo de Jesús? Su bautismo fue la única manera de hacer expiación sin la ordenación de Dios.

En el Antiguo Testamento, los pecadores tuvieron que poner sus manos en la cabeza de un sacrificio a fin de pasar todos sus pecados. Por eso ellos la tuvieron que degollar y los sacerdotes trajeron la sangre para ponerla en los cuernos del altar de la ofrenda quemada. Esta era la manera de expiar los pecados diarios.

¿Entonces, cómo ellos expiaron sus pecados anuales?

Aarón, el sumo sacerdote ofreció el sacrificio por todo el pueblo de Israel. Porque Juan el Bautista nació de la familia de Aarón, fue el adecuado para ser el sumo sacerdote, y Dios le predestinó como el último sumo sacerdote de acuerdo con Su promesa de redención.

Juan el Bautista fue el representante de todo ser humano y el último sumo sacerdote de todo ser humano porque el Antiguo Testamento terminó cuando Jesucristo nació. ¿Quién exceptó Juan el Bautista pasó todos los pecados del mundo a Jesús en el Nuevo Testamento como Aarón había expiado los pecados de su pueblo en el Antiguo Testamento? Como el último sumo sacerdote del Antiguo Testamento y el representante de todo ser humano, Juan el Bautista pasó todos los pecados del mundo a Jesús en el bautismo de Jesús.

Porque Juan pasó todos los pecados a Jesús, podemos ser redimidos por confiar en el evangelio por el agua y el Espíritu. Jesús se hizo una Oveja a fin de salvar a todos los pecadores, para realizar el trabajo de redención como Dios había planeado. Jesús nos dijo que Juan el Bautista fue el último profeta, el último sumo sacerdote que le pasó todos los pecados del mundo a El.

¿Por qué Jesús no podía hacerlo por sí mismo? ¿Por qué El necesitó a Juan el Bautista? Había una razón por la cual Juan el Bautista vino seis meses antes de Jesús. Esto fue para cumplir la ley del Antiguo Testamento, para perfeccionar el Antiguo Testamento.

Jesús fue nacido de la virgen María, y Juan el Bautista fue nacido de una mujer vieja llamada Isabel.

Estos fueron las obras de Dios, y El planeó que ellos salvarían a todos los pecadores. Para salvarnos de la guerra contra el pecado, y de todos los sufrimientos del ser humano lleno de pecados, Él envio a Su siervo Juan y después a Su propio Hijo Jesús. Juan el Bautista fue enviado como el representante de las personas, el último sumo sacerdote.

El hombre más grande nacido de mujer

¿Quién fue el hombre más grande
en el mundo?
Juan el Bautista

 

Vamos a ver Mateo 11:7-14. “Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿Pero qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras lujosas? He aquí los que llevan vestiduras lujosas, están en las casas de los reyes. Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Porque éste es de quien está escrito: He aquí que yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el que sea menor en el reino de los cielos, es mayor que él. Desde los días de juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es Elías, el que había de venir.”

Las personas fueron al desierto a ver a Juan el Bautista, que gritó, ” ¡Arrepentíos, engendros de víboras!” “Y Jesús dijo, “Entonces, ¿qué saliste a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras lujosas? He aquí que los que llevan vestiduras lujosas, están en las casas de los reyes.

Jesús mismo testificó la grandeza de Juan. “¿Qué salisteis a ver?”A un barbaro que se viste con pieles de camello y grita con todo el corazón. Él se debió haber vestido con pieles de camello. “¿Qué salisteis a ver?” ¿A un hombre cubierto de vestiduras lujosas? Los que visten con lujo están en las casas de los reyes. Pero, él es más grande que el rey,” testificó Jesús. “¿Un profeta? Sí, os digo y más que un profeta.”

En aquel entonces, los profetas eran más grandes que los reyes. ¿Puede usted entenderlo? Pero Juan el Bautista fue más que un rey, y más que un profeta. El fue más que todos los profetas del Antiguo Testamento. De hecho, Juan el último sumo sacerdote y el representante de las personas, fue más que Aarón el primer sumo sacerdote. Jesús mismo testificó de Juan.

¿Quién es el representante de las personas? Cristo, ¿quién es el hombre más grande en la tierra? Juan el Bautista. “Sí, os digo y más que un profeta. ‘He aquí que yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.'”

Juan el Bautista testificó que la guerra contra el pecado había terminado. “¡He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!” Este fue Juan el Bautista que testificó que Jesús quitó los pecados del mundo.

En Mateo 11:11 “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista.” ¿No ha habido uno mayor que Juan el Bautista entre los hijos de mujer?

¿Qué significa ‘entre los que nacen de mujer?’ Esto significa que todos los hombres excepto Adán, todos fueron nacidos de mujer. Sí, entre los que nacieron de mujer, no ha habido uno mayor que Juan el Bautista. Entonces él es el último sumo sacerdote y el representante de las personas. Juan el Bautista fue el sumo sacerdote, el profeta, y nuestro representante.

En el Antiguo Testamento, Aarón y sus hijos fueron ordenados por Dios a servir de manera perpetua. Todos los pecados tuvieron que ser limpiados a través de Aarón y sus hijos. Esto fue lo que Dios había ordenado.

Si alguien entre los Levitas hubiera venido y se hubiera atrevido a intervenir, él habría muerto. Todo lo que ellos podían hacer era recolectar leña para el fuego del altar, desollar los animales, limpiar los intestinos, y separar la grosura. Si ellos hubieran tratado de hacer el trabajo de los sacerdotes, ellos habrían muerto. Esta es la ley de Dios. Ellos no podían cruzar la línea.

En la tierra, no ha habido uno mayor que Juan el Bautista. El fue el mayor entre todos los vivientes. “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.”

La redención de las personas fue realizada cuando Juan el Bautista bautizó a Jesús, y los que confían en Jesús pueden entrar al reino del cielo. Ellos son hechos justos. Vamos a ver cómo el padre de Juan testificó a su hijo.

El testimonio de Zacarías, el padre de Juan

¿Qué profetizó Zacarías
acerca de su hijo?
Juan va a preparar el camino
del Señor al dar conocimiento de
salvación a Su pueblo

 

Vamos a leer Lucas 1:67-80. “Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó diciendo: Bendito el Señor Dios de Israel, Porque ha visitado y ha efectuado redención para su pueblo. Y ha suscitado una fuerza de salvación en favor nuestro, en casa de David su siervo, tal como habló desde antiguo por boca de sus santos profetas, que nos salvaría de nuestros enemigos, y de las manos de todos los que nos odian; Para mostrar su misericordia para con nuestros padres, y recordar su santo pacto, el juramento que hizo a Abrahám, nuestro padre: concedernos que, liberados de las manos de nuestros enemigos, le sirvamos sin temor en santidad de vida y rectitud de conducta ante sus ojos, todos nuestros días. Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás ante la faz del Señor, para preparar sus caminos; para dar a su pueblo conocimiento de salvación, por el perdón de sus pecados, por medio de las entrañas de misericordia de nuestro Dios, por las cuales nos visitó un amanecer del sol desde lo alto, para que brille su luz sobre los que están sentados en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pies hacia un camino de paz. Y el niño crecía y se fortalecía en espíritu; y vivía en lugares desiertos hasta el día de su aparición pública ante Israel.”

Zacarías profetizó dos cosas. El profetizó que el Rey de todo el pueblo había venido. Del verso 68 a 73, el profetizó con alegría que Dios no se olvidó de Sus promesas y que Jesús, como Dios se comprometió con Abrahám, fue nacido de la virgen María a fin de salvar a sus descendientes de las manos de sus enemigos.

Y Después de verso 74, “que, liberados de las manos de nuestros enemigos, le sirvamos sin temor.” Esto nos hace recordar la Promesa de Dios a Abrahán y el pueblo de Israel, y el profetizó, “que, librados de las manos de nuestros enemigos, le sirvamos sin temor.”

Desde el verso 76, el profetizó a su hijo. “Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás ante la faz del Señor, para preparar sus caminos; para dar a su pueblo conocimiento de salvación, por el perdón de sus pecados, por medio de las entrañas de misericordia de nuestro Dios, por las cuales nos visitó un amanecer del sol desde lo alto, para que brille su luz sobre los que están sentados en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pies hacia un camino de paz.”

Aquí él dijo, “para dar a su pueblo conocimiento de salvación, por el perdón de sus pecados” ¿Por quién fue dado el anuncio de salvación? Juan el Bautista. ¿Podemos entender todo esto? Juan el Bautista, por medio de las palabras de Dios, nos anunció que Jesús es el Hijo de Dios que quitó el pecado del mundo.

Ahora, vamos a ver Marcos 1. “Principio del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino. Voz de uno que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Haced derechas sus sendas. Apareció Juan bautizando en el desierto, y predicando el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. Y salían a él de toda la región de Judea, y todos los de Jerusalén: y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.” (Marcos 1:1-5)

Las personas dejaron de adorar a los ídolos de los gentiles y fueron bautizados por Juan el Bautista. Pero Juan testificó, “Te bautizo con agua para que tu puedas volver a Dios. Pero el Hijo de Dios va a venir y ser bautizado por mí para que todos los pecados puedan ser pasados a Él. Y si tú crees, al ser bautizado por mí, todos tus pecados seran pasados a Él como los pecados fueron pasados mediante la imposición de manos en el Antiguo Testamento.” Esto fue lo que Juan testificó.

El hecho de que Jesús fue bautizado en el río Jordán signfica que El fue bautizado en el río de la muerte. Cuando morimos, vamos a cruzar el Río Jordán. El río Jordán es el río de la muerte, Jesús fue bautizado en el río de la muerte.

El bautismo que pasó nuestros pecados

¿A qué es equivalente ‘poner las manos’
en el Nuevo Testamento?
Al Bautismo de Jesús

 

En Mateo 3:13-17, leemos, “Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán, presentándose a Juan para ser bautizado por él. Mas Juan trataba de impedírselo, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Permítelo ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces se lo permitió. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí que los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que desdendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Éste es mi Hijo, el amado, en quien he puesto mi complacencia.”

Jesús vino al río Jordán y fue bautizado por Juan el Bautista. “Bautízame.” “Pero Soy yo que necesito que tú me bautices, y eres tú el que vienes a mí?” Los sumos sacerdotes del cielo y la tierra se reunieron.

De acuerdo con los Hebreos, Jesucristo es el Sumo Sacerdote para siempre en el orden de Melquisedec. Él no tiene genealogía. Él no es un descendiente de Aarón, ni de alguien de la tierra. El es el Hijo de Dios, nuestro Creador. Él es lo que él es. Entonces El no tiene genealogía. Pero El dejó la gloria del cielo y vino a la tierra para salvar a Su pueblo.

La razón por la que Él descendió a este mundo fue para salvar a los pecadores que sufrieron el engaño de Satán. Y El quitó todos los pecados del mundo al ser bautizado por Juan el Bautista. “Jesús le respondió, ‘Permítelo ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces se lo permitió”

“Permítelo ahora.” ¡Permítelo! Jesús ordenó al representante de todas las personas y se inclinó. En el Antiguo Testamento, cuando el sacrificio era ofrecido a Dios, el pecador o el sumo sacerdote ponía sus manos sobre la cabeza del sacrificio y pasaba sus pecados. ‘Poner las manos’ significa ‘pasar el pecado’.

Jesús fue bautizado por Juan el Bautista. Lo que significa lo mismo que poner las manos en el Antiguo Testamento. ‘pasar a’, ‘ser enterrado’, ‘para ser limpiado,’ y ‘sacrificar’ es lo mismo. El Nuevo Testamento es la realidad, mientras que el Antiguo Testamento es su sombra.

Cuando un pecador ponía sus manos sobre un macho cabrío en el Antiguo Testamento, su pecado pasaba al macho cabrío y el cabrío muría. Cuando el macho cabrío era muerto, él era enterrado. Él pecado de la persona que puso sus manos sobre el macho cabrío había pasado al macho cabrío, entonces ¡el macho cabrío moría con el pecado! Cuando el pecado era pasado al macho cabrío, ¿no tenía pecado el que trajo al macho cabrío?

Supongamos que este pañuelo es pecado, este teléfono celular es el macho cabrío. Y cuando pongo mis manos en este teléfono, el pecado se pasa a este teléfono, el macho cabrío.

Dios mismo decidió que esto fuera así. “Pon tus manos.” Entonces a fin de ser redimido de pecados, una persona tiene que poner sus manos. Después de esto, él no tiene pecado. El bautismo de Jesús es para limpiar, enterrar, y pasar los pecados a El. Esto es exactamente lo que significa.

 

¿ Qué significa cumplir toda la justicia?
Esto significa quitar todos los pecados
al pasar los pecados a Jesús

 

Entonces, cuando Jesús fue bautizado para quitar todos los pecados del mundo, ¿todos estos pecados le fueron pasados a El? Todos los pecados del mundo le fueron pasados a Jesús y todas las personas fueron redimidas. Esto es lo mismo que pasar los pecados a los sacrificios en el Antiguo Testamento. Jesús vino a este mundo, al río Jordán y dijo “Permítelo ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.” (Mateo 3:15)

Entonces Él permitió ser bautizado. Jesús dijo a Juan que convenía que cumplamos toda justicia por Su bautismo. ‘Toda justicia’ significa ‘lo más apropiado y adecuado’, ‘porque’ así conviene que cumplamos toda justicia. Esto significa que fue justo que Juan bautizara a Jesús, y Jesús fuera bautizado por Juan para pasar todos los pecados a El.

Dios permitió la redención con base del bautismo de Jesús, Su sacrificio, y nuestra fé. “Todas las personas sufren de pecados y son atormentadas por el diablo debido a sus pecados. Entonces, a fin de que ellos puedan ser salvados y enviados al cielo, tú, como el representante de las personas y un descendiente de Aarón, debes bautizarme por todas las personas. Debo ser bautizado por ti. Entonces la obra de redención va a ser cumplida.”

“Entiendo.”

Entonces Juan bautizó a Jesús. El puso sus manos sobre la cabeza de Jesús y pasó todos los pecados del mundo a Jesús. Jesús fue el Salvador que quitó todos nuestros pecados. Somos salvos por confiar en Su redención. ¿Cree usted en esto?

Después de su bautismo, la primer obra de Jesús en Su ministerio público fue en el río Jordán a través de la imposición de manos del representante de todas las personas, El viajó predicando el evangelio por tres y medio años con todos los pecados del mundo sobre Su cabeza.

El dijo a la mujer que fue sorprendida en el acto de adulterio, “Tampoco yo te condeno.” El no podía condenarla porque El había quitado todos los pecados y murió en la Cruz por éstos. Mientras El estuvo en el lugar llamado Getsemaní, El oró tres veces rogando a Su Padre, que pase de El esa copa de amargura; pero muy pronto se entregó y dijo; “Pero no se haga como yo quiero, sino como Tú.”

“He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”

¿Cuántos pecados Jesús quitó?
Todos los pecados del mundo

 

En Juan 1:29, “Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: ‘He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.'” Juan el Bautista bautizó a Jesús. Y al día siguiente Jesús se acercó a Él, y le dijo a las personas, “He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” Esto fue su testimonio.

El Hijo de Dios vino a este mundo y quitó todos los pecados del mundo. Juan el Bautista testificó de nuevo. En Juan 1:35, “Al día siguiente, otra vez estaba allí Juan, y dos de sus discípulos. Y fijándose en Jesús que pasaba por allí, dijo: ‘He ahí el Cordero de Dios.'”

El cordero de Dios significa que El es la entidad real del sacrificio del Antiguo Testamento que murió por los pecados de Israel. Por ti y por mí, el Hijo de Dios, nuestro Creador vino a este mundo y quitó todos los pecados; todos los pecados de la creación del mundo hasta el día que esto termine, del pecado original a todas nuestras iniquidades, de nuestos defectos a nuestras culpas. El nos redimió a todos nosotros con Su bautismo y Su sangre en la Cruz.

Jesús quitó todos nuestros pecados y nos dio la redención. ¿Lo entiende usted?

“El cordero de Dios que quita el pecado del mundo.”

¿En qué año estamos? Estamos en el año 2000. Esto significa que más o menos 2000 años han pasado desde que Él vino a este mundo. Y en el año 30 D. C., Jesús quitó todos los pecados del mundo.

Ellos dicen que este fue el año 1 D. C., en que Jesús nació. Llamamos el tiempo antes de Cristo A.C. Entonces aproximadamente 2000 años han pasado desde que Jesús vino a este mundo.

El año 30 D. C., Jesús fue bautizado por Juan el Bautista. Y al día siguiente Juan anunció al pueblo, “He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.” Él estuvo diciendo al pueblo que confíaran en Jesús que quitó todos sus pecados. Él estuvo testificando que Jesús es el cordero de Dios, lo que nos salvó de todos nuestros pecados.

Jesús quitó todos nuestros pecados y terminó nuestra guerra. No tenemos pecados pues el Hijo de Dios quitó todos nuestros pecados, tus pecados y los míos. “Éste vino para testimonio, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.” (Juan 1:7)

Sin el testiminio de Juan, ¿cómo podríamos saber que Jesús quitó todos nuestros pecados? La Biblia nos dice con frecuenca que Él murió por nosotros, pero sólo Juan el Bautista testificó que Él quitó todos nuestros pecados.

 

¿Cuántos pecados quitó Jesús?
Todos los pecados del ser humano desde
el principio hasta el fin del mundo

 

Muchas personas testificaron después de la muerte de Jesús, pero sólo Juan tesfiticó mientras Él estaba vivo. Por supuesto, los discípulos de Jesús también testificaron de la redención de Jesús. Ellos testificaron que Jesús quitó todos nuestros pecados, que El es nuestro Salvador.

Jesús quitó el pecado del mundo. Ahora, usted no tiene más de 100 años, ¿no es correcto? Jesús quitó el pecado del mundo cuando El tenía 30 años. Ahora, considere este diagrama.

Vamos a decir que esto fue 4000 años antes de la llegada de Jesús. Todavía no han pasado 2000 años desde Jesús. No sabemos cuándo vendrá el fin, pero el fin está acercándose. El dice, “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.” (Apocalipsis 22:13)

Entonces habrá seguramente un fin. Y estamos en un momento indicado por el año 1999. Cristo quitó nuestros pecados en 30 D. C., y esto fue 3 años antes de que El muriera en la Cruz.

“El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.” El quitó el pecado del mundo, sus pecados y los míos. Estamos muy lejos del nacimiento de Jesús. Más o menos 2000 años. Estamos viviendo apoximadamente 2000 años después de que Jesús quitó nuestros pecados. Y vivimos y pecamos en estos días. Jesús es el cordero de Dios que quitó el pecado del mundo. Empezamos a vivir en este mundo desde el momento que nacemos.

Pecamos desde el momento de nacimiento, ¿no? Lo hacemos. ¿Desde el día que nacemos hasta que tenemos 10 años, pecamos o no? -Pecamos.- Entonces, ¿esos pecados fueron pasados a Jesús o no? Sí lo fueron. Pues todos los pecados fueron pasados a Jesús, Él es nuestro Salvador. Si no, ¿cómo El podría Él ser nuestro Salvador? Todos los pecados fueron pasados a Jesús.

¿Entre los años 11 a 20, pecamos o no? Pecamos en nuestro corazón, en nuestros actos… Lo hacemos con mucha frecuencia. Hemos sido enseñados a no cometer pecados pero lo hacemos con tanta facilidad.

Y Dios nos dice que esos pecados fueron pasados a Jesús. El sabía cómo somos, entonces El quitó esos pecados de antemano.

¿Y cuántos años podemos vivir más en este mundo? Supongamos que vivieramos unos 70 años. Si añadimos todos los pecados que vamos a cometer durante esos 70 años, ¿cuán pesados son nuestros pecados? Si los ponemos en un camión de 8 toneladas, necesitaríamos probablemente más de 100 camiones.

Sólo trate de imaginarse cuántos pecados vamos a cometer en nuestra vida. Estos son los pecados del mundo. Cometemos pecados entre la edad de 20 y 30 y estos son también los pecados del mundo.

El Salvador de las personas, Jesucristo

¿Cuántos pecados quitó Jesús?
Todos los pecados de nuestros antepasados,
de nosotros y de nuestros descendientes
hasta el fin del mundo

 

Jesús nos dice que El quitó todos los pecados. Jesús no podía decir a sí mismo, ‘me bautizo’, entonces Dios envió Su siervo Juan delante de Jesús, el representante elegido de todos los humanos.

‘Su nombre va a ser llamado Admirable, consejero, Dios fuerte,’ por sí mismo, por Su sabiduría, por Su consejo, El envió al representante de las personas, y El mismo, el Hijo de Dios vino en la carne y quitó todos los pecados del mundo por medio de El. ¿No es esta una salvación maravillosa?

Esto es maravilloso, ¿no es así? Entonces, sólo una vez, sólo por ser bautizado por Juan el Bautista, Él quitó todos los pecados del ser humano de todo el mundo y se entregó por el pecado de todas las personas al ser crucificado. El se entregó a todos nosotros. Piense en esto. Todos sus pecados de las edades de 20 a 30, 30 a 40, 40 a 60, a 70, a 100, y después serán los de sus hijos. ¿El borró todos sus pecados, o no? Sí, El lo hizo. El es Jesucristo, el Salvador del ser humano.

Porque Juan el Bautista pasó todos nuestros pecados a Jesús, y porqué Dios lo había planeado, podemos ser liberados por confiar en Jesús. ¿Usted y yo somos pecadores? ¿Todos nuestros pecados pasaron a Jesús o no? -Ya no somos pecadores, y nuestros pecados fueron pasados a Jesús. –

¿Quién se atreve a decir que no hay pecados en este mundo? Jesús quitó todos los pecados del mundo. El supo que cometeríamos pecados y también quitó todos los pecados del futuro. Algunos de nosotros todavía no llegamos a los 50 años y algunos no han vivido la mitad de nuestra vida todavía, pero nos decimos a nosotros mismos, incluyéndome a mí, como si fueramos a vivir para siempre.

Hay muchos entre nosotros que tienen una vida turbulenta. Déjeme explicarlo en esta manera. ¿Cuál es el promedio de la vida del insecto común? Sólo 12 horas.

“¡Dios mío! Me encontré tales y tales persona y me pego con un matamoscas, y estaba casi muerto, y tú sabes…” Ha vivido sólo 12 horas y no pudo parar de hablar. Pero ya eso fue la mitad de su vida.

Dentro de 7 ó 8 horas, el se enfrenta al crepúsculo de su vida, y en un corto tiempo, a muerte. Algunos viven durante 20 horas, algunos 21, y otros viven hasta 24 horas. Parecen hablar de las experiencias de su vida, pero ¿cómo pensamos esto? Como nosotros las personas vivimos 70, ó 80 años, tal vez para nosotros la experiencia de los insectos durante su vida es nada.

Dios es eterno. El vive por la eternidad. El decide el principio y el fin. Como Él vive para siempre, El vive en el marco eterno del tiempo, Él nos ve en Su eternidad.

El quitó todos los pecados del mundo, murió en la Cruz, y dijo, “Consumada está.” El resuscitó 3 días después y ascendió al cielo. El ahora reside en la eternidad. Ahora, El está mirándonos desde arriba.

Y una persona dice, “Oh, querido, he pecado mucho. Aunque he vivido sólo 20 años, he pecado tanto.” “He vivido 30 años y he pecado mucho. ¿Cómo puedo ser perdonado?

Pero nuestro Señor en Su eternidad diría, “He redimido tus pecados no sólo hasta ahora, sino también los pecados de tus antepasados antes de que naciera, y los pecados de todas las generaciones de tus descendientes que van a vivir después de tu muerte.” El le dice esto a usted desde el marco eterno de tiempo. ¿Cree en esto? Créalo. Y reciba el regalo de salvación dada a usted. Y entre al reino del cielo.

No confíe en sus pensamientos, sino en las palabras de Dios. “Conviene que cumplamos toda justicia.” La orden fue ejecutada por el cordero de Dios que quitó el pecado del mundo. Jesús quitó todos los pecados del mundo. ¿El lo hizo o no? Lo hizo.

 

¿Qué dijo Jesús al final en la Cruz?
Consumado es

 

Jesucristo quitó todos los pecados del mundo, fue sentenciado a muerte en la corte de Poncio Pilatos, y fue crucificado en la Cruz.

“Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Golgotá; y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. Escribió también Pilato un título, y lo puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, EL REY DE LOS JUDÍOS. Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y estaba escrito en hebreo, en griego y en latín.” (Juan 19:17-20)

Vamos a ver qué ocurrió después de que El fue crucificado en la Cruz. “Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: El quitó todos nuestros pecados de acuerdo con la Escritura. “Tengo sed. Y había allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y sujetándola a una rama de hisopo, se la acercaron a la boca. Luego que Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado está. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.” (Juan 19:28-30)

Después de que El había recibido el vinagre, El dijo, “Consumado está.” E inclinó Su cabeza y entregó Su Espíritu. El murió. Y Jesucristo resuscitó tres días Después y ascendió al cielo.

Vamos a leer Hebreos 10:1-9. “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la representación misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios de una vez, no tendrían ya ninguna conciencia de pecado. Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados. Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Pero me preparaste un cuerpo. En holocaustos y expiaciones por el pecado no te complaciste. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como está escrito de mí en el rollo del libro. Diciendo más arriba: Sacrificio y ofrenda, holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni en ellos te complaciste (las cuales cosas se ofrecen según la ley), ha dicho luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer lo segundo.”

La Redención Eterna

¿ Cómo podemos resolver el
problema de los pecados diarios
después de confiar en Jesús?
Confirmando que Jesús ha borrado todos
los Pecados a través de
Su bautismo

 

La ley fue una sombra de las buenas cosas por venir. El sacrificio del Antiguo Testamento, de ovejas y chivos, nos reveló que Jesucristo vendría y quitaría nuestros pecados en la misma manera a fin de borrar todos los pecados.

Todas las personas del Antiguo Testamento, David, Abrahám, y todas otras personas conocieron y confiaron en lo qué significa el sistema sacrificatorio para ellos. Esto reveló que el Mesiás, Cristo (Cristo significa el Salvador) vendría un día y quitaría todos sus pecados. Ellos confiaron en su redención y fueron salvados por su fe.

La ley fue una sombra de las buenas cosas por venir. Ofrecer sacrificios por nuestros pecados diarios y anuales no podría redimirnos de manera completa. Entonces el Ser completo y Eterno, Él que no tiene defectos, El Hijo de Dios tuvo que venir a este mundo.

Y Él dijo que Él vino a hacer la voluntad de Su Padre como está escrito en el libro acerca de Él. “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer lo segundo.” Somos redimidos de nuestros pecados pues Jesucristo quitó nuestros pecados como está escrito en el Antiguo Testamento y por eso confíamos en El.

Vamos a leer Hebreos 10:10, “En esa voluntad hemos sido santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” Por su voluntad hemos sido consagrados a través de la ofrenda del cuerpo de Jesucristo una vez para siempre. ¿Hemos sido consagrados o no? Lo hemos sido.

¿Qué sigfinica esto? Dios el Padre envió Su Hijo y le pasó todos los pecados por medio del bautismo y lo juzgó a El una vez y para siempre en la Cruz. Entonces Él nos liberó a todos nosotros que estabamos sufriendo de pecados. Esto fue la Voluntad de Dios.

A fin de liberarnos, Jesús se ofreció a sí mismo una vez para siempre, entonces podemos ser consagrados. Hemos sido consagrados. Jesús se sacrificó a sí mismo por todos nuestros pecados y Él murió en lugar de nosotros, por eso no necesitamos ser juzgados.

El sacrificio del Antiguo Testamento fue ofrecido todos los días, pues todos los pecados necesitaron otra ofrenda para ser perdonados.

En Juan 13, hay un relato de Jesús lavando los pies de Pedro. El lavó los pies de Pedro a fin de mostrarle que Pedro cometería pecados en el futuro y para enseñarle que ya Él había redimido todos esos pecados también. Jesús supo que Pedro cometería pecados de nuevo en el futuro, entonces El echó agua en una palangana y comenzó a lavar los pies.

Pedro lo trató de rechazar, pero Jesús dijo, “Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderas después.” ¿Qué significa esto? ‘Vas a cometer pecados de nuevo después. Vas a pecar aun después de Mi Ascensión. Entonces lavo tus pies para advertir a Satán, no tentarte, porque ya he quitado tus pecados futuros.’

¿Piensas que El lavó los pies de Pedro a fin de decirnos que tendríamos que arrepentirnos todos los días? No. Si tuvieramos que arrenpentirnos todos los días para ser redimidos, Jesús no habría quitado todos nuestros pecados de una vez para siempre.

Pero Jesús dijo que Él nos consagró una vez para siempre. Si tenemos que arrepentirnos todos los días, deberíamos volver al tiempo del Antiguo Testamento. Entonces, ¿podríamos ser justos? ¿Quién podría ser redimido completamente? Aunque confíaramos en Dios, ¿quién podría vivir sin pecados?

¿Quién podría ser consagrado por arrepentimiento? Cometemos pecados incesantemente cada día, por eso ¿cómo podemos pedir perdón por cada uno de los pecados? ¿Cómo podemos pedir la redención todos los días?

Es imposible para nosotros arrepentirnos de todos nuestros pecados de manera completa.

Por eso Jesús fue bautizado una vez, se ofreció a sí mismo en la Cruz una vez, entonces podemos ser consagrados una vez para siempre. ¿Puede usted entender esto? Fuimos redimidos una vez por todos nuestros pecados. No somos redimidos cada vez que nos arrenpentimos.

 

¿Hay más pecados por los que tenemos
que orar por el arrepentimiento?
No

 

Hemos sido salvados de nuestros pecados por confiar en que Jesús quitó todos nuestros pecados, tus pecados y mis pecados.

“Y en verdad todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados, para siempre se ha sentado a la diestra de Dios, esperando de ahí en adelante hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados. Y nos da testimonio también el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y las inscribiré en sus mentes, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados e iniquidades. Pues donde hay perdón de estas cosas, ya no hay ofrenda por el pecado.” (Hebreo 10:11-18)

¿Qué sigfinica “perdón de estas cosas?” En 10:18, esto significa que el pecado mismo, cualquier pecado, fue expiado para siempre, sin excepción. Dios los ha perdonado. ¿Crees en esto? “Pues donde hay perdón de estas cosas, ya no hay ofrenda por el pecado.”

Vamos a resumirlo. ¿Si Juan el Bautista no hubiera puesto sus manos en Jesús, en otras palabras, si él no hubiera bautizado a Jesús, ¿hubieramos podido ser redimidos? No hubieramos podido serlo. Vamos a pensar. Si Jesús no hubiera elegido a Juan el Bautista como el representante de todo ser humano y quitado todos los pecados a través de El, ¿El habría podido quitar todos nuestros pecados?

La ley de Dios es justa. El no podía decir que Él fue nuestro Salvador, que Él quitó todos los pecados. Él tuvo que quitar nuestros pecados físicamente. ¿Por qué vino Jesús, Dios a nosotros en persona? Porque Él conoce todos los pecados de las personas, los pecados del corazón y de la carne, a fin de quitar todos los pecados de las personas, Él, el Hijo de Dios, tuvo que venir a nosotros en persona.

Si Jesucristo no hubiera sido bautizado, nuestros pecados permanecerían. Si El hubiera sido crucificado sin quitar nuestros pecados, Su muerte habría sido sin sentido. Completamente sin sentido.

Entonces cuando El empezó Su ministerio publicó con 30 años de edad, El vino a Juan el Bautista en el río Jordán para ser bautizado. Su ministerio público empezó a los 30 años de edad y terminó a los 33 años. Cuando el tenía 30 años, El vino a Juan el Bautista para ser bautizado. “Deja eso ahora; pues conviene que cumplamos toda justacia,” Sí, Jesucristo fue bautizado para la redención de todas las personas.

Pues Jesús fue bautizado y quitó todos nuestros pecados, y porque todos nuestros pecados le fueron pasados a El a través de las manos de Juan el Bautista, Dios mismo cerró Sus ojos cuando Jesús estaba muriendo en la Cruz. Aunque Jesús fue Su único Hijo, El tuvo que dejar a Su Hijo morir.

Dios es amor pero El tuvo que dejar a Su Hijo morir, Entonces, durante 3 horas, había oscuridad en todo el mundo. Jesús clamó antes de que El muriera, “Eli, Eli, ¿lama sabactani?, que quiere decir,” Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Jesús llevó al hombro todos los pecados y recibió el juicio en la Cruz por nosotros. Por eso El nos salvó. Sin el bautismo de Jesús, Su muerte habría sido sin sentido.

 

¿Es usted un pecador o una
persona justa?
Una persona justa que no tiene ningún
pecado en su corazón

 

Si Jesús hubiera muerto en la Cruz sin quitar todos nuestros pecados, sin ser bautizado, Su muerte no habría cumplido la redención. A fin de redimirnos, Jesús fue bautizado por Juan, el representante de todo ser humano, y recibió el juicio en la Cruz, por eso todos los que confían en Él pueden ser salvados.

Entonces desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino del cielo ha sufrido violencia. Porque Juan el Bautista pasó todos los pecados de las personas a Jesús, los pecados de usted y yo pueden ser expiados. Por eso usted y yo podemos llamar a Dios padre y entrar al reino del cielo.

En Hebreos 10:18, “Pues donde hay perdón de estas cosas, ya no hay ofrenda por el pecado.” ¿Todos ustedes son pecadores? Como Jesús ya ha pagado todas sus deudas, ¿usted debe pagar las deudas?

Había una persona que bebía mucho, por eso el debía a muchos acreedores. Entonces un día, su hijo ganó mucho dinero y pagó todas las deudas de su padre. Su padre no tuvo ninguna deuda aunque él bebió mucho.

Esto es lo que Jesús hizo por nosotros. El pagó de antemano por todos nuestros pecados. No sólo por los pecados en nuestra vida, sino todos los pecados del mundo. Todos fueron pasados a Jesús cuando El fue bautizado. ¿Son ustedes pecadores ahora? No, no lo son.

Si hubieramos sabido el evangelio de redención desde el principio, para nosotros habría sido muy fácil confiar en Jesús. Pero como lo es, parece tan nuevo que muchas personas se extrañan de esto.

Pero esto no es nuevo. Esto ha existido desde el principio. Pero no lo supimos. El evangelio por el agua y el Espíritu ha sido registrado en la Sagrada Escritura y siempre ha estado en efecto. Ha existido siempre. Existió antes de que usted y yo hubieramos nacido. Ha existido desde la creación de la tierra.

El evangelio de redención

¿Qué tenemos que hacer ante Dios?
Tenemos que confiar en el evangelio
de redención eterna

 

Jesucristo, que quitó todos nuestros pecados, lo hizo antes de que usted y yo hubieramos nacido. El quitó todos esos pecados. ¿Usted tiene pecados? No. ¿Entonces cómo son los pecados que usted va a cometer mañana? Ellos también están incluidos en los pecados del mundo.

Vamos a quitar los pecados de mañana. ¿Los pecados que hemos cometido hasta ahora fueron incluidos en los pecados del mundo, no? ¿Fueron pasados a Jesús, no? Sí.

¿Entonces los pecados de mañana también fueron pasados a El? Sí, el quitó todos, sin excepción. El evangelio nos dice creer con el corazón que Jesús quitó todos los pecados, de una vez para siempre, y pagó por todos.

‘El principio del Evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios.’ El evangelio de cielo es una noticia alegre. El nos pregunta, “Quité todos tus pecados. Soy tu Salvador. ¿Confías en Mí?” De entre muchas personas, sólo pocas contestan, “Sí, confío. Confío en lo que Usted nos ha dicho. Fue tan simple que yo lo entiendo de inmediato.” Los que lo dicen se hacen justos como Abrahám.

Pero otros dicen, “No puedo confiar en esto. Me parece que esto es extraño y nuevo.

Entonces El pregunta, “Sólo dime, ¿quité todos tus pecados o no?”

“Aprendí que Usted quitó sólo el pecado original, pero no mis pecados diarios.”

Hemos sido salvados por confiar en Su redención completa. Todos los que insisten en que ellos tienen pecados deben ir al infierno. Esta es su propia opción.

El evangelio de redención empieza desde el testimonio de Juan el Bautista.

Pues Jesús quitó todos nuestros pecados al ser bautizado por Juan el Bautista, somos consagrados cuando creemos.

El apóstol Pablo dijo acerca del bautismo de Jesús en sus Epístolas. En Gálatas 3:27, “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, os habéis revestido de Cristo.” Haber sido bautizado en Cristo significa que estamos en Cristo. Cuando Jesús fue bautizado, nuestros pecados le fueron pasados a Él a través de Juan el Bautista y nuestros pecados fueron quitados.

En 1 Pedro 3:21, “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como respuesta de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo.”

Sólo los que confían en el testimonio de Juan el Bautista, el bautismo de Jesús, y la sangre en la Cruz, tienen la gloria de la redención dentro de ellos mismos.

Reciba en su corazón el bautismo de Jesús, la prefiguración de la salvación, y sea salvo

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